
Historia
por gelfling21
Escrito
por gelfling21
Dirigido
por CN Winters y Susan Carr
Producido
por CN Winters y Susan Carr
Director
de Sonido: Steff
Editado
por: Kate
Director
de Arte: Chris Cook
Artistas:
Chris Cook, David Zahir, Cynthia Taz, CN Winters
AVANCE:
Ext.
Carretera
80 casi desierta
Nevada
El
camionero levanto una mano del volante y se froto los ojos. El desierto de
Nevada era tan negro como tinta de pulpo en algunos lugares. Y aun con las
luces encendidas, su inmensidad parecía absorber la luz como a un pozo en
el olvido. El apenas podía ver un poco al frente pero nada hacia los lados.
Una inmensa nube cubría el horizonte ocultando la luna y las estrellas.
La
única señal de que el aun estaba en el camino era la pequeña barda que
iba de cada lado del camino y las luces traseras del vehículo que iba
adelante. El estaba feliz de tener compañía no importaba que tan lejos.
El
otro conductor tenia prisa, podía darse cuenta, y se había alejado mas y
mas de el hasta que las luces desaparecieron en la distancia, absorbidas por
la oscuridad.
El
radio de dos vías hizo un ruido repentino que lo asusto. El giro los ojos
cuando escucho la voz que le llamaba.
“¿Rob?
El cliente pide informes. ¿Cual es tu ubicación?”
En
lugar de contestar, encendió su reproductor de CD’s y subió el volumen
para no escuchar el radio de dos vías. Se puso los audífonos y piso el
acelerador.
“Promise
me son not to do the things I’ve done
Walk away from trouble if you can
It won’t mean you’re weak if you turn the other cheek
I hope you’re old enough to understand
Son, you don’t have to fight to be a man.”
El
cantó junto con el CD, un bostezo escapando a medio coro. El trailer
siguió su camino, aumentando la velocidad paulatinamente.
Ext.
Carretera
80 Casi desierta
Nevada
A
lo lejos, una camioneta sin placas estaba estacionada a un lado del camino.
Un hombre vestido de uniforme militar, con el nombre Sargento Donnelly
escrito en el bolsillo, estaba recargado contra la puerta del pasajero.
“¿Qué
diablos estas haciendo ahí? El coronel quiere su prisionero en la celda a
las 0800 y ya vamos una hora tarde. Mueve ese trasero, cabo,” Donnelly
grito a la oscuridad.
Le
dio un escalofrío cuando sintió el frío aire de la noche. “Vamos, vamos,”
dijo en voz baja. Fumo de su cigarro y lentamente exhaló. Miro de lado a
lado pero no vio nada. Pateo la tierra, pero no pudo ver el polvo – ni
siquiera la punta de su propio pie – en la oscuridad.
Fumo
un poco mas de su cigarro y observo la punta de este brillar de repente –
un solo punto de luz en el desierto.
Donnelly
sacudió su cabeza como si sus ojos le estuvieran jugando una broma.
Mientras el estaba parado mirando su cigarro, la punta brillante se partió
en dos – después tres – puntos de luz frente a su nariz. Dos de las
luces se volvieron cada vez mas largas, apuntando directo hacia el.
“¡Que
de-!” Tiro el cigarrillo al suelo cuando vio el otro vehículo acercarse
directamente hacia el. Corrió hacia el lado del conductor de la camioneta,
sacando las llaves de su bolsillo. Las sintió resbalarse por sus dedos y
las escucho caer al suelo mientras el otro vehículo continuaba acelerando
hacia el por el lado equivocado del camino.
“¡Maldición!”
Donnelly se arrodillo y comenzó a buscar las llaves. Toco metal con la
punta de sus dedos y las tomo, arena metiéndosele entre las uñas. Abrió
la puerta de la camioneta y salto dentro. “Vamos, vamos, vamos…”
Las
dos luces se veían cada vez mas cerca, acelerando más. El podía escuchar
el sonido del otro motor – apenas pero haciéndose mas fuerte. Demasiado
fuerte. Donnelly hizo la única cosa que se le ocurrió para advertirle al
otro conductor de su presencia. Presiono el claxon del vehículo con su mano
izquierda mientras con la otra seguía intentando meter las llaves.
Afuera
en la duna de arena, el cabo Mattick estaba terminando con el llamado que le
hizo la madre naturaleza.
“Ya
voy, ya voy,” gruño al escuchar el sonido del claxon. “Un hombre no
puede siquiera ir al baño en el ejercito de este hombre,” murmuro.
La
llave de Donnelly por fin entro y la camioneta arranco a la primera. Piso el
pedal del acelerador y movió el volante con fuerza hacia la derecha
mientras las luces que se acercaban lo cegaron. La camioneta se movió pero
era demasiado tarde.
“Oh
Cristo,” Donnelly dijo en voz baja. Fue su ultima plegaria antes de sentir
el frió metal atravesar sus costillas.
El
cabo Mattick escucho un sonido como de una lata siendo aplastada y el
inconfundible rechinido del metal retorciéndose. Se subió el cierre y
corrió sobre la duna donde estaba para ver el frente de la camioneta casi
demolido frente a la luz del otro vehículo. El Sargento Donnelly estaba
sobre el volante. Mattick corrió hacia el y los otros dos hombres parados
junto a la puerta abierta de la camioneta.
“¡Oh
dios mio!” Mattick dijo. “¿Que paso?”
“Todo
esta bien,” uno de los extraños le dijo, calmadamente.
Mattick
se movió rápidamente hacia Donnelly. El estaba cubierto en sangre, sus
costillas abiertas. Mattick lo hizo hacia atrás. Había sangre en la frente
de Donnelly. Y un pequeño agujero. Un agujero de bala. Antes de que Mattick
pudiera reaccionar se escucharon dos disparos y Mattick cayo, muerto, sobre
Donnelly.
Los
dos extraños regresaron a la parte trasera de su propia camioneta. Momentos
después, se escucho un motor y una motocicleta con un carro al lado salio y
bajo por una rampa de la parte trasera del vehículo. Se acercaron a la otra
camioneta y rompieron el cerrojo. Encendieron una luz y simplemente
anunciaron, “Su presencia es requerida.”
Ayudaron
al prisionero, quien no ofreció resistencia, a sentarse en el carro de la
motocicleta. Después los dos hombres pusieron ambas camionetas en el centro
de la carretera. En minutos ya se estaban alejando.
Int.
Cabina
del Camionero – momentos después
Nevada
Tratando
de ganar tiempo, el conductor del trailer piso el acelerador tanto como se
podía. Dio la vuelta en una curva, quedando frente a frente con dos
camionetas atravesadas en el camino. Piso el freno y trato de detener el
camión. Cayo con fuerza contra su puerta cuando el camión se volteo aun
sin detenerse, arrojando arena por el camino. El sonido de las guitarras en
el CD acompañaba el sonido del metal y de los frenos al rechinar.
El
conductor no tuvo tiempo de gritar.
Una
bola de fuego surgió ante el sonido de la explosión, iluminando el cielo
del desierto. El sonido y la onda de calor alcanzaron a los tres hombres que
huían en la motocicleta. Solo el hombre en el carro de la moto volteo la
cabeza un poco hacia el sonido.
Ext.
Carretera
80 – mañana
Nevada
Un
equipo de soldados camuflajeados exploraba el lugar donde había ocurrido el
accidente, recolectando evidencia mientras un soldado de alto rango
observaba. Un soldado se le acerco y saludo.
“Agente
Davis,” hablo el general ignorando el saludo. Continuó observando al
equipo de exploración.
“Donnelly
y el cabo Mattick están muertos, General. Fueron severamente quemados. No
podemos encontrar al conductor de la otra camioneta. Y el camionero esta
totalmente hecho pedazos, señor.”
“¿Qué
hay del prisionero?” el General pregunto, aun observando sin moverse los
esfuerzos del equipo de investigación.
“Desaparecido,
Señor,” le dijo.
“¿A
quien pertenecía la otra camioneta?”
“No
lo sabemos, señor. No podemos encontrar la identificación del vehículo.
No hay placas, ni numero de serie, nada.”
El
general gruño y ambos se quedaron en silencio.
El
soldado titubeo, luego pregunto, “¿Sospechamos de una trama, no es así,
señor?”
“Sospechamos
todo, Agente Davis.”
“General…
acerca del departamento de bomberos y la policía –”
“Ellos
no saben nada – hay que mantenerlo así. Les hemos dicho que hay
condiciones peligrosas y contaminación del lugar. Se mantendrán lejos.”
El general se dio la vuelta y observo al joven soldado. “Tiene trabajo que
hacer Agente,” dijo fríamente, “¡Quiero a Ethan Rayne de regreso!”
“Lo
atraparemos, Señor. Se lo aseguro.”
El
General enfoco la vista hacia otro lado, preocupado. “Apresúrese.”
El
sargento asintió y saludo antes de regresar a sus labores. El general
continuó observando hacia el oscuro desierto.
Ext.
Cuartel
General del Consejo de Vigilantes
Cleveland
“No
puedo creerlo -- ¡esto es genial!” Dawn Summers sonrió ampliamente
mientras ella y Giles se estacionaban frente al nuevo Consejo de Vigilantes.
“¿Oh?”
Giles contesto estacionando el auto en su lugar, “Yo preferiría pensar
que Cleveland seria algo como anti-climático después de Sunnydale, la boca
del infierno, Glory, la resurrección de Buffy, el intento de Willow por
destruir al mundo, y ese pequeño encuentro con el primer mal,” la molesto
el.
“No
olvides la comida de Andrew,” Dawn agrego.
“
– pero claro, tonto de mi, seguro,” Giles finalizó.
Dawn
le sonrió. ¡Giles! Es excitante – nuevas cazadoras, nuevos vigilantes,
Nuevo consejo de Vigilantes…”
Ella
lo miro. El asentía complacido.
“Nuevo
auto…” ella agrego sonriendo.
“Ah.
Si,” Giles sonrió. “Fue una muy buena opción, creo. ¿Quieres que te
lleve a pasear en el?”
“Seguro,
pero después. Realmente quiero ver a Willow.”
“Claro.
Ella tambien esta ansiosa por verte.”
Giles
salio del carro y abrió la cajuela. Dawn se acerco a el mientras el sacaba
las maletas.
“Giles…”
“Si,
Dawn…”
“Yo
–” ella se le quedo viendo, su boca aun abierta. El espero
pacientemente, pero todo lo que ella hizo fue sonreír nerviosa. “Creo que
voy a divertirme mucho…” asintió, “…aquí…” su cabeza siguió
asintiendo, “…con ustedes chicos.”
Giles
la miro extrañado. Ella se encogió de hombros y tomo una de las maletas.
“Permíteme,”
le dijo el tomando la maleta de su mano. Juntos, caminaron hacia la entrada
del edificio.
Int.
Habitación
del Coven de Willow – Mismo tiempo
Cinco
estudiantes se asustaron cuando una enorme flama aparecio en el libro de
hechizos de Willow Rosenberg. Ella rápidamente dejo caer otro pesado libro
sobre el, apagando la llama.
“¿No
hubiera sido mas fácil decir ‘apagate fuego’ o algo?” uno de los
estudiantes pregunto.
“Siempre
es mas fácil usar magia – especialmente para contrarrestar magia,”
Willow le dijo a la chica, “pero no necesariamente lo mejor.”
“Lo
que sea que haga el trabajo,” Kennedy hablo mientras entraba.
Willow
la miro, después sonrió. “Eso es exactamente lo que solía pensar,
tambien,” respondió. “Pero hablaremos mas sobre eso mañana.”
Willow
miro al joven de dieciséis años de cabello oscuro y un humor tan oscuro
que hacia juego quien fue el responsable de hacer el hechizo que inicio el
pequeño fuego.
“Perdón,”
se encogió de hombros apenado.
“Esta
bien, Jeffrey,” Willow suspiro sobre los humeantes libros en su
escritorio. “Pero para futura referencia, eso fue probablemente un poco
mas de energía de la necesaria para ‘encender una vela sin cerillos’.
Si la prueba fuera ‘encender un libro’ hubieras sacado una A+,” agrego
ella.
“Bien
hecho H.P,” uno de los otros estudiantes lo molesto, haciéndole burla por
su parecido con Harry Potter. Las otras dos chicas se rieron cuando Willow
levanto el libro de arriba y miro debajo de el. Ambos libros estaban
ligeramente quemados pero no destruidos.
“Ya
iras agarrando practica,” Willow le dijo. “Ahora, terminaremos temprano
hoy por que –”
“¿Tienes
miedo de que Jeff queme todo el lugar?” Rick, el único otro chico del
grupo preguntó.
Willow
trató de no sonreír. “No, tengo familia que viene de fuera,” les dijo.
“Y todos tienen ya su tarea para mañana, así que los veré entonces.”
Los
alumnos salieron juntos y Willow se quedo sosteniendo el libro quemado. “Gracias
a Dios que los rociadores no se encendieron,” dijo ella mientras Vi y
Kennedy pasaban por su escritorio, sorprendidas.
Una
conmoción controlada surgió en el corredor seguida de una cacofonía de
alegres saludos. “Alguien esta aquí para verte.” Willow levanto la
mirada cuando escucho la voz de Giles y lo vio entrar a la habitación con
Dawn.
“Willow”
“¡Dawnie!”
Willow
camino hacia ella y se detuvo, dándose cuenta que Dawn había pasado de ser
una jovencita a una hermosa joven mujer.
De
pronto, las dos se abrazaron, con enormes sonrisas en sus rostros. Giles las
observó, sin advertir la sonrisa en su propio rostro. Le indico a Vi y a
Kennedy que lo siguieran para darle a Willow y a Dawn la oportunidad de
ponerse al corriente.
“Dawnie,
Dawnie, ¡te ves genial! ¡Me da tanto gusto que estés aquí!”
“Si,
¡yo tambien!” Dawn la abrazo de nuevo.
“Dios,
te extrañe.”
“Yo
tambien te extrañe,” dijo Dawn, sus ojos cerrados y su barbilla apoyada
sobre el hombro de Willow.
Willow
termino el abrazo y sostuvo a Dawn de los hombros. “Creo que haz crecido.
Desearía que Buffy hubiera venido tambien.”
Dawn
parecía no estar muy de acuerdo.
“U,
oh,” suspiro Willow. “¿Que paso ahora?”
Dawn
titubeo y miro hacia otro lado. “Nada,” Dawn contesto después de una
pausa momentánea. “Pero – todo este tiempo de calidad se esta volviendo
un poco difícil de – controlar.”
“¿Como
es eso?” Pregunto Willow. “Quiero decir pensé que ambas estaban
queriendo alejarse de la rutina de ‘matar-vampiros-pelear-con-los-demonios-salvar-al-mundo-despues-limpia-tu-cuarto’
y querían pasar tiempo juntas…”
“Ser
la hermana de LA Cazadora era difícil,” Dawn frunció el seño. “Pero
ser la hermana de la Cazadora RETIRADA es – bueno, mas difícil.”
“Pero
están teniendo la oportunidad de unirse, ¿no?” Willow pregunto
esperanzada.
Dawn
suspiro. “Seguro. Unirse es genial,” dijo inocentemente.
Willow
parpadeo y contuvo una risa.
Notando
como había sonado eso Dawn sonrió. “Oh cielos, saca tu mente de la
entrepierna,” dijo ella dando una palmada en el brazo de Willow. “Nah,
el punto es que necesito un descanso del ‘a donde vas, con quien vas, que
vas a hacer, cuando lo vas a hacer, y no vas a usar eso para hacerlo, ¿o
si?”
Willow
comenzó a decir algo, después se detuvo. “Bueno…” continuo después,
“estas son tus vacaciones de día de gracias. Así que, deberías
olvidarlo y relajarte, hermanita, como diría Faith.”
“Faith.
Por un momento olvide que esta aquí.”
“De
hecho, no esta,” dijo Willow. “Ella y Robin están en el camino.
Localizamos a dos nuevas Cazadora y fueron a reclutarlas. Y tenemos una
nueva Vigilante que no esta aquí de momento, tampoco. Se llama Rowena
Allister. Esta en Nueva Escocia para las vacaciones – ya sabes pasando
algo de tiempo con la familia. Me sentía un poco envidiosa, pero después
recibimos la llamada de Buffy preguntando si podías pasar dic de gracias
aquí y, bueno… aquí estas… creo que te gustara este lugar.”
“No
puedo esperar,” dijo Dawn.
“Bueno,
entonces comencemos con tu habitación.”
Willow
tomo sus libros con una mano y con la otra tomo a Dawn por la cintura. Dawn
hizo lo mismo y juntas dejaron el salón, cerrando la puerta detrás de
ellas.
Unos
segundos después, los rociadores se encendieron, agua comenzó a caer sobre
los escritorios y el suelo.
Int.
Londres
“Si,
si, fue un buen trabajo. ¡Bien hecho, en todos los sentidos! ¡A tu salud y
a la salud de la organización!”
Sir
Cyril Rodham levanto su copa y la choco contra la de su huésped
bebiéndosela toda después de un trago. Casualmente, se sirvió otra.
Cruzando
el cuarto oscuro, Ethan Rayne apenas probó su wisky. Sus ojos dejaron los
de Rodham solo por un instante para ver un par de bien formadas piernas en
el rincón de la habitación. La dueña estaba escondida sentada en las
sombras.
“Ahora,
déjame decirte acerca de tu nueva tarea para la Organización,” Rodham
dijo rápidamente. “Creo que la disfrutaras enormemente. Bueno, no tanto
como disfrutaste el trabajo en Australia, pero si tanto como el de Beijing,
estoy seguro. Y tengo una placentera sorpresa para ti tambien,” Rodham
dijo entusiasmado. “Tendrás una asistente para esta tarea. Alguien con
muchos recursos y bastante encantadora –”
“Yo
trabajo solo.” El tono de Ethan era tan frió y final que la sonrisa de
Rodham desapareció completamente.
“Te
aseguro,” Rodham le dijo. “Que harás pareja con una joven mujer de
considerable talento y –”
“No
me importa si me emparejan con David Copperfield en un mameluco rosa. Yo
trabajo solo.”
“No
creo entender,” dijo Rodham sonriendo molesto. “Vamos a pagarte muy bien
por esta tarea.”
Rodham
vio en los ojos del hechicero un brillo de ira.
“No
soy un hombre que se pueda comprar,” Ethan contesto, después hizo una
pausa. “De hecho, si lo soy. Pero en mis métodos no hay lugar para
asistentes.”
“Trabajaras
con un asistente esta vez,” Rodham continuo. “O necesito recordarte que
nosotros salvamos tu triste vida y que podríamos fácilmente terminarla
tambien, mas o menos como lo hicimos en aquel desierto americano. Recuerda
quien te libero de las manos de la Iniciativa, Ethan, y quien podría
regresarte a ellas.”
Ethan
guardo silencio un momento, contemplando sus opciones. Después se relajó y
soltó una carcajada de repente.
“Bien.
Lo haré. Pero no respondo por su vida.”
Sir
Cyril observo a Ethan tomarse todo el vino en su copa y después observar a
la mujer escondida en la esquina. Ethan volteo a verlo después, sin temor.
“Usted
si que es un hombre de negocios, Cyril. Dígame más acerca de esta tarea y
mí… ‘ayudante’.”
“Acércate,
querida,” Rodham dijo con una cínica sonrisa victoriosa.
Una
delgada y joven mujer con una cara bonita y cabello oscuro se levanto y
surgió de entre las sombras. Llego al lado de Rodham y el tomo su mano.
“Ethan
Rayne, te presento a la Señorita Amy Madison.”
Int.
Boeing
747
Aeropuerto
Heathrow, Londres
Temprano
por la mañana
“Bienvenidos
al vuelo 932 de Aerolíneas Patriot con destino a Cleveland, Ohio con escala
en Washington D.C. Nos gustaría que ahora prestaran atención a la aeromoza
quien les dará las indicaciones de seguridad…”
“Permíteme.”
Ethan dijo suavemente.
Cargó
la maleta de Amy al compartimiento de arriba y se desbalanceo un poco por el
peso.
“Que
traes aquí, ¿las diecisiete versiones de ‘Anna Karenina’ y un
diccionario para entenderlas todas?”
Amy
le sonrió hipócritamente a Ethan y dejo escapar una risita.
“No,”
le dijo, “solo algunas cosas para los conjuros.” Dijo ella tomando una
revista de otro asiento y comenzando a hojearla.
Ethan
le sonrió. Después empujo la maleta el resto del camino dentro del
compartimiento. Cuando lo hizo el cierre se abrió un poco y un objeto se
cayo de la maleta, cayendo en sus pies.
El
se agacho y lo recogió. Era un objeto extraño – plateado, circular y
completamente abierto; simplemente un pedazo de metal en forma de rueda de
no mas de ocho pulgadas de diámetro.
“¿Qué
es esto?” pregunto, intrigado. “¿Algún tipo de aparato?”
“¡Dámelo!”
Grito Amy.
“O
tal vez algo – ¿pervertido…?”
“Por
favor,” dijo ella mas calmada.
“Pero
que diablos es -- ¡oh!” La expresión de Ethan cambio de confundido a
simplemente sorprendido. “Ya se que es,” dijo el, una sonrisa
dibujándose en sus labios. “¿Pero que haces con el? ¿Invocar al dios
demoníaco de los Hámster en caso de que seas atacada por lechuga?”
“¡Solo
dámelo!” dijo Amy apretando los dientes y tratando de quitarle la rueda.
“Oh,
¡por favor no me digas que viajas con una rata!” dijo Ethan.
Amy
solo lo miro.
De
repente Ethan se rió, dándose cuenta de como podía interpretarse eso.
Mientras lo hacia Amy le arrebato la rueda de la mano. Luego metió la rueda
en su bolsa.
“Es
personal. Nunca me preguntes sobre ello,” le advirtió. Después, en voz
mas baja, “no lo entenderías.”
“Ni
quiero,” Ethan contesto.
“Señor,
necesita permanecer en su asiento,” una aeromoza dijo detrás de el.
El
se sentó y se puso el cinturón de seguridad. “Ridícula forma de viajar,”
murmuro. “Ya podríamos estar ahí si nos hubiéramos tele transportado…”
“Cyril
quería que nos conociéramos,” dijo Amy. “Pensó que el vuelo seria una
buena oportunidad.”
“Mi
querida señorita Madigan –”
“Madison.”
“
– ya nos conocemos. Nos presentaron en la oficina de Cyril, ya he sido
informado de su papel en mi trabajo –”
“Nuestro
traba –”
“—y
de su supuesto potencial. Ahora, si no le molesta, estoy un poco cansado y
quisiera la ‘oportunidad’ de dormir.”
“Si
me importa,” dijo ella. “Y tambien a Cyril. Deberíamos estar hablando
sobre el trabajo.”
“¿Por
qué? ¿No sabes lo que es?”
“Yo
– Claro que lo se.”
“Entonces
no necesitamos discutirlo mas.”
“¡No
lo hemos discutido para nada!”
“Exacto.”
“Mira,
Cyril quiere –” dijo ella.
“Estoy
conciente de lo que Cyril quiere, querida. Tambien estoy conciente de que
hacer al respecto. Ahora te sugiero que hagas lo que se te dice y terminemos
con eso – y dejemos de soportarnos – lo mas pronto posible”
“¿Puedo
preguntar algo?” pregunto Amy.
“Si
es necesario.”
“¿Hace
cuanto que te sientes amenazado por las mujeres?”
“Querida,
no me siento amenazado por las mujeres; solo por las que se perciben a si
mismas como una amenaza en compañía de los hombres.”
“No
hay preocupaciones ahí,” Amy contesto.
Ethan
la miró de reojo. “No tengo nada que probar,” dijo el, indiferente. “Ni
como hombre, ni como mago.”
“Tal
vez Cyril no este de acuerdo.”
Ethan
volteo a verla directamente. “Tal vez. Pero, note que aumento mi sueldo
con tal de que te llevara conmigo. ¿Qué sugiere eso?”
“Sugiere
que mejor trabajes conmigo, así no reportare nada malo de ti cuando
regresemos. Ni siquiera tu querrías decepcionar a Cyril y a la
Organización,” dijo ella.
“Oh
Tío, tío. ¿Qué sabes tu del trabajo?”
“Asociados
Dragonspear – son gerentes de propiedad, ¿cierto?”
“Cierto.”
“Están
tratando de abrir un centro de entretenimiento en Cleveland, ¿cierto?”
pregunto ella.
“Si.
Sentimiento publico contra ellos, parece. Demasiados centros comerciales,
problemas de trafico, el cierre de pequeños negocios, familias
desahuciadas, impuestos sobre la propiedad y problemas ambientales – todos
están orillando al consejo ciudadano y a los directores para votar en
contra del centro, por lo tanto privando a Dragonspear de una gran fuente de
ingreso en Cleveland.”
“Así
que se supone que nosotros influenciemos al consejo ciudadano –”
“Querida,
no se supone que los influenciemos. Vamos a hacer que hagan nuestra
voluntad. Cuando lleguemos, me ayudaras a hacer un hechizo que inducirá al
consejo ciudadano y a los directores para aceptar cualquier propuesta hecha
por Dragonspear y asociados – y no solo el complejo. Dagonspear tiene
muchos pequeños intereses en el área de Cleveland. Si el hechizo funciona
– y lo hará – habrá muchos mas hechizos de este tipo en otras ciudades
– Nueva York, Los Angeles, Washington, Londres, Tokio, Hong Kong – solo
por mencionar algunas. Pero por ahora es Cleveland.”
“¿Cómo
planeas hacer un hechizo tan grande?” pregunto ella.
“De
eso déjame preocuparme yo. Tu solo haz lo que se te dice y ninguno de
nosotros tendrá que reportarle nada malo a Cyril Rodham.”
Amy
volteo a verlo. Su expresión dura por un momento.
Ethan
cerró los ojos y se relajo.
“Sr.
Rayne,” Amy dijo suavemente.
Ethan
abrió los ojos. “Oh diablos, dime Ethan.”
“Ethan.
Por favor llámame Amy.”
Ethan
giro los ojos, pero Amy mantuvo la emoción fuera de su rostro y su voz.
“Ethan
– gracias. Yo… agradezco la oportunidad de trabajar con alguien de tu
calib –”
“Mi
querida – Amy. Aprende de tus superiores. Imítalos. Desacredítalos si es
necesario, toma ventaja de ellos si puedes. Pero nunca – nunca – les des
las gracias. Ese es un signo de debilidad. Y la debilidad hará que te
maten.”
Ethan
se volteo en su asiento dándole la espalda a la bruja. Cerró los ojos y se
dispuso a dormir.
Amy
dejo escapar un suspiro de molestia. Comenzó a mover el pie e
impacientemente hojeo la revista de vuelo.
Algo
se le ocurrió entonces, agachándose saco la rueda plateada de su bolso.
Metió ambos dedos dentro, y comenzó a hacer girar sus dedos uno sobre otro
lejos de si misma, girando la rueda en su lugar. Se quedo observando como
giraba, cada vez más rápido. Eventualmente, su respiración se hizo más
lenta y sus hombros se relajaron.
Int.
Habitación
del Coven de Willow – Mas tarde ese día
Los
tenis de Giles estaban casi en la cara de Willow mientras ella sostenía la
escalera.
“¿Puedes
ver algo?” pregunto ella.
“Veo
muchas cosas,” se escucho el eco de su voz desde alguna parte en el techo.
“Desafortunadamente, no tengo idea que son la mayoría de ellas.”
Willow
miro hacia arriba y vio las piernas y la cintura del Vigilante, las únicas
partes de el que no estaban dentro del techo.
“Bueno,
debe haber algo ahí arriba que parezca una tubería de agua…” ofreció
ella. “Esta agua no aparecio de la nada,” murmuro ella mientras
levantaba un pie del charco de agua en el que estaba parada. “Tal vez
deberíamos llamar un plomero,” sugirió ella sonando como si ya lo
hubiera sugerido repetidamente.
“Tonterías.
Hemos derrotado demonios, vampiros, un dios, y al primer mal,” Giles
respondió indignado desde dentro del techo. “Somos absolutamente capaces
de reparar una fuga sin tener que pedir refuerzos.”
Entonces
se escucho un golpe seguido de un doloroso “¡Ow!” que hizo que Willow
levantara la vista de nuevo. “¿Estas bien?”
“Si,
si, muy bien. Creo que encontré el problema.”
“Alabada
sea Gaia,” Willow dijo, girando los ojos.
Después
de unos momentos escucho a Giles decir. “Listo. Creo que lo arregle. Si.
Si, eso lo arreglara, estoy seguro.”
Willow
se hizo hacia atrás mientras Giles descendía un poco en la escalera.
Volvió a poner el mosaico del techo y bajo el resto de la escalera.
Suspiro, satisfecho, y seco sus manos con un trapo sucio.
Willow
trato de esconder una sonrisa, pero una risita se le escapo cuando lo vio.
“Si,
bueno,” el frunció el seño, “Normalmente incito ese tipo de respuesta
después de un masculino acto de –”
“No
es eso,” dijo ella. “Tu cabello esta todo despeinado. Y tu cara esta un
poco – bueno, sucia. Quiero decir, todos esos años peleando mano-a-mano
con demonios y vampiros y nunca te despeinaste siquiera un poco. Pasas cinco
minutos en un techo arreglando una fuga y luces como si hubieras ido a una
dimensión infernal y regresado. Dos veces.”
Giles
contuvo una sonrisa mientras se quitaba los lentes y comenzaba a limpiarlos
con el trapo.
“Lo
ves,” le dijo el, “no hay nada de malo en hacer un poco de labor manual
de vez en cuando. Es bueno ensuciarse las manos un poco.”
Se
volvió a poner los lentes. El vidrio estaba cubierto de grasa negra. “¡Demonios!”
“Vamos,
Sr. Honesto día de Labor,” dijo ella, “Tengo un buen remedio para ti.
Un poco de jabón. Un poco de agua…” sonrió ella “… tal vez un poco
de wisky.”
Giles
solo dijo “ah” y siguió a Willow fuera de la habitación, cerrando la
puerta detrás de el. Unos cuantos segundos después, la puerta se abrió de
nuevo y Giles asomo la cabeza. Miro el rociador. Satisfecho de que todo
estaba bien, cerró la puerta otra vez.
Un
momento después, el rociador se encendió y el agua comenzó a caer sobre
el salón una vez más.
Ext.
Parque
de la Ciudad – Mas tarde ese día
Dawn
respiró profundamente el aire frío, quebradizo mientras que ella y Giles
caminaban juntos sin prisa.
Giles
la miró de reojo como si supiera que algo estaba importunando a la joven
mujer.
Detectando
la atención de Giles en ella, Dawn hablo.
“Gracias
por venir a caminar conmigo, Giles. Se que estas ocupado arreglando el
consejo.”
Giles
asintió, “no estoy seguro que arreglando sea la palabra adecuada.”
Dawn
pareció no escucharlo. “Y gracias por dejarme visitarlos en los días
festivos.”
“Sabes
que siempre eres bienvenida, aunque no imaginaria que Cleveland fuera una
opción para vacacionar con la boca del infierno y todo.”
“Hey,”
Dawn replico, sonriéndole, “Crecí en una boca del infierno… parte de
mi herencia, ¿recuerdas? Además, tu y Willow están aquí.” Su sonrisa
se desvaneció. “Los extrañaba y…”
Dawn
no pudo mas, agacho la cabeza y camino más despacio.
Giles
la miro atentamente. Se acerco a ella unos pasos. Ella finalmente vio sus
ojos verdes.
“¿Dawn?
¿Qué pasa? ¿Problemas con Buffy? ¿Esta bien?”
“¿Buffy?
Si, ella esta bien.” Dawn frunció el ceño y metió las manos en las
bolsas del su abrigo. “Mí comprensiva hermana que entiende a todos menos
a mi.”
Giles
se detuvo un momento, después comenzaron a caminar de nuevo. “¿Están
discutiendo mucho?” pregunto el, con una sonrisa. “¿Mas de lo usual?”
“No
exactamente.” Dawn suspiro pesadamente. “Ella se rehúsa a hablar
conmigo de… mi interés amoroso.”
“¿Interés
amoroso? Espero que no sea otro vampiro.”
“No,
Skye.” Dawn titubeo. “Mi –” busco la palabra adecuada; solo había
una. “—novia.”
Le
tomo un par de pasos a Dawn darse cuenta que Giles ya no estaba junto a
ella. Ella se dio la vuelta para verlo parado limpiando sus lentes. Su cara
no tenía el color rosado de estar afuera sino un brillo rojo de
abochornamiento.
El
volteo a verla, una vez, después dos y vio la mirada esperanzada en sus
ojos. “Oh,” dijo el finalmente. “Si, bueno. Ya veo.”
“¿Giles?
Giles, ¿te asuste?”
“¿Que?
No. Absolutamente no.” Y para probarlo, volvió a ponerse los lentes. “Solo
estoy sorprendido es todo.”
“¿Sorprendido
de que tenga novia?”
“¡Claro
que no!” se amedrento a si mismo por responder tan rápido. “Okay, tal
vez un poco,” acepto. Su comentario se quedo en el aire. “Es solo que
asumí que estabas interesada en chicos. Y eso estuvo mal de mi parte. De
cualquier manera, me preocupa que Buffy no quiera hablar contigo de…
¿Skye era su nombre?”
Dawn
asintió.
“¿Es
Skye personalmente con lo que Buffy tiene un problema o con el hecho de que
es… bueno… una jovencita? ¿Es una jovencita, cierto? ¿De tu edad?”
Dawn
sonrió al escuchar la preocupación en la voz de Giles. “Es de ultimo
grado en mi preparatoria y si, el problema es que Skye es una mujer y no un
hombre.” Dawn volteo la vista hacia un grupo de árboles que estaban a un
lado. “Todo es diferente para mi ahora. No lo entiendo, Giles. Ella acepta
a Willow perfectamente, ¿por que no me habla entonces?”
“¿Has
hablado con Willow? Tal vez ella pueda –”
Dawn
movió la cabeza. “Aun no. Si tuviera la opción hablaría con Tara pero
– desearlo no me llevara a ningún lado. ¿Sabes?” Ella lo miro. “De
cualquier manera, Willow será solo Willow. Siempre tan comprensiva.
Además, esto es mas acerca de Buffy. Quiero decir, yo estoy cómoda así.
“Ella no lo esta.”
“Bueno,
aun creo que Willow puede ayudar. Su propia experiencia al ‘salir del
closet’ con Buffy fue menos que perfecta.” Vio a Dawn a punto de
protestar. “Si, Buffy lo acepto después, pero estuvo un poco sorprendida
al principio… necesito tiempo. ¿Hace cuanto que le dijiste?”
“Como
que no le dije. Regreso a casa temprano un día la semana pasada y…” fue
el turno de Dawn de ruborizarse.
Giles
se quito las gafas de nuevo y comenzó a limpiarlas hasta casi la
invisibilidad.
“Si,
ya veo,” suspiro ella. “Una fuerte impresión para ella, ¿no lo crees?
Probablemente solo necesita más tiempo. ¿Quieres que hable con ella?”
“Si.
No lo se. Tal vez… creo que te escuchara, Giles. Y aun que no lo admita,
ella respeta tu experimentada opinión.”
“Si,
bueno, no estoy seguro que mi ‘experimentada’ opinión es algo que
necesite tratar con Buffy…”
“No
quiero decir sexualmente hablando Giles.”
“Oh…”
Giles apretó los labios y giro la cabeza hacia un lado.
“Mira,
no puedo decir que soy gay,” Dawn continuo. “Pero tampoco voy a
limitarme. Willow nunca lo hizo y después que Buffy murió – no me mal
entiendas, todos ustedes estuvieron ahí – pero ella y tara hicieron un
hogar para mi. Y en lo que concierne a Skye, de verdad me gusta. Puede ser
amor pero…” Dawn hizo una pausa y lo miro. Ella sonrió esperanzada. “Tal
vez si hablaras con Buffy ayudaría. No espero que lo arregles Giles pero
puede que seas capaz de abrirla lo suficiente como para que yo pueda hablar
con ella un poco.”
Giles
le sonrió un poco. “Veré que puedo hacer.”
“Gracias,
Giles.” Ella dio un paso y se detuvo. “Y para que quede claro, no vine
aquí por eso. Realmente quería verlos.”
Giles
sonrió ampliamente. “Hablare con ella.”
Dawn
sonrió mientras el comenzaba a caminar y ella se movía para alcanzarlo.
Cuando lo hizo, el puso un brazo alrededor de sus hombros y los dos
caminaron juntos, sus respiraciones apareciendo como vapor frente a ellos.
Int.
El
Hotel Hyatt Regency, Cleveland – Por la tarde
“¿Y
esa fue habitación para dos, Señor?”
“Habitación
para -- ¡definitivamente no! La joven… mujer… debe ser registrada bajo
su propio nombre.”
El
gerente del hotel miro al par – el hombre mayor y la joven, dama bonita.
“Si, señor,” dijo el. El busco en la computadora y encontró el nombre
del hombre: Raymond, Edward y le pregunto a la mujer su nombre.
Ella
comenzó a decir su verdadero nombre – Amy – y lo cambio rápidamente al
hablar “Adele…” ella parpadeo, asustándose, después de pronto
recordó, “Maddington.”
Ethan
frunció el seño disgustado.
“Están
en suites adjuntas con una puerta común entre ellas – habitaciones 412 y
414. Sus habitaciones están listas. Le llamare al botones.”
“Se
fueron a sus habitaciones separadas sin decir otra palabra entre ellos y
comenzaron a desempacar. Ethan saco su ropa de su larga maleta, colgándola
cuidadosamente y alisándola con su mano.
Amy
simplemente metió sus cosas en los cajones, ignorando la manga de una blusa
que salía de uno de ellos. Ella se fue al baño y encendió la regadera,
después encendió la televisión en un canal de música. Volteando
nerviosamente de un lado a otro ella dejo la habitación y camino por el
pasillo, cerca de la pared, en su camino a los elevadores.
Ext.
Cleveland
- Día
Amy
salio del Hyatt Regency y entro en el centro comercial. Había mucha gente
haciendo sus compras pre-día de gracias. Se perdió entre la multitud y
encontró un teléfono publico no muy lejos del Regency.
“Hola,
operadora internacional.”
“Si,
operadora, quisiera hacer una llamada a Londres, por cobrar, a este numero…”
Int.
Hyatt
Regency – mismo tiempo
Ethan
toco en la puerta entre su cuarto y el de Amy. “¡Dije que por favor
apagaras ese radio!” El escucho más atentamente. Se escuchaba la
regadera. Suspiró pesadamente, se quito la ropa y opto por meterse a
bañar.
Ext.
Centro Comercial – misma hora
“Si,
Cyril, estoy en un teléfono publico. Si, usamos los nombres falsos. ¿Qué
quieres que haga ahora? Hechizo de invocación…si… ¿la boca del
infierno esta donde?” Amy tomo lápiz y papel de su bolso y comenzó a
escribir algunas notas. “No le diré nada. Nunca lo sabrá. Bueno… una
chica querrá ir a de compras en una gran ciudad ¿no es así? El no querrá
venir conmigo a eso. Entonces es cuando lo haré. Muy bien. Adiós.”
Los
ojos de Amy voltearon para todos lados antes de colgar el teléfono. Ella
regreso a su habitación en el Regency casi tan rápido como había salido.
Int.
Hyatt
Regency – un poco después
Cuando
Ethan salio de su baño, había un mensaje en su teléfono. El tomo el
auricular y marco el número del servicio de buzón. La voz de Amy se
escucho en la grabación.
“Hola,
Eth – quiero decir… Edward. Habla ‘Adele’.”
“Tenia
que ser,” Ethan le respondió a la grabación.
“Pensé
que podríamos cenar juntos ya que es nuestra primera noche aquí antes de
comenzar a trabajar. Podríamos revisar algunos de nuestros planes para
mañana. Por favor llámame en cuanto escuches esto.”
“¡Maldición!”
Ethan murmuro y toco la puerta común otra vez.
Amy
la abrió, y lo miro, asustada.
“Oh,
lo siento,” sonrió el y subió la única prenda que traía puesta – una
pequeña toalla sujeta muy debajo de sus caderas – “pero me pediste que
hablara contigo tan pronto recibiera tu mensaje. Estaría encantado de cenar
contigo – tan pronto me ponga algo de ropa encima.”
El
noto la mirada de Amy.
El
sonrió un poco, “O podríamos pedir servicio al cuarto y tu podrías
quitarte algo de ropa…”
Ella
levanto la vista y vio la mirada burlona en su rostro. Ella lo miro con
desprecio y cerro la puerta.
Ethan
se rió.
Int.
Sala
de Willow – Esa Tarde
“¿Así
que donde esta la hermana menor?” El libro de Willow pregunto.
“¿Hmm?”
Willow levanto el libro para ver a Kennedy a los ojos. La joven cazadora
había estado recostada con su cabeza en las piernas de Willow mientras ella
leía.
“¿Hermana
menor?”
Kennedy
bajo las piernas del sofá y se sentó. “Ya sabes – Summers segunda.”
“Oh
– Dawn.” Willow sonrió. “Se fue a la cama temprano. Toda la emoción,
el viaje en avión, haber conocido todo el consejo – creo que fue mucho
para ella.”
“Entonces…
te tengo para mi sola.”
“Siempre
es así”
“Entonces
hagamos algo. Estoy aburrida.”
“Oh.
Okay. ¿Quieres que te cuente de este libro? Es realmente fascinante.”
La
mirada de desinterés en el rostro de Kennedy lo dijo todo.
“Okay.
Malo. Mal libro.” Willow lo cerró y puso el libro sobre la mesa de café.
“Bueno, ¿que hay de un juego de ajedrez? No soy tan buena como Giles,
pero puedo jugar rudo –”
“No
se jugar ajedrez.”
“Bueno
– Yo – yo podría enseñarte… seria divertido. Y seria genial ser
derrotada todo el tiempo. Giles siempre gana.”
“No
estuve interesada en aprender a jugar ajedrez cuando mi papá intento
enseñarme en sexto grado. ¡Y sorpresa! – nada ha cambiado. ¿Qué tal
cartas?”
Willow
frunció el ceño, pensando. “¿Que tal algo de comer? No se tu pero la
comida de Andrew no siempre es tan buena como el presume. Vi un nuevo
restaurante de Sushi en el centro hace algunos días y se ve –”
“¿Piel
de pesado, muerto, y sin cocinar? ¿Parezco acaso un pelicano? ¿Qué tal la
comida Italiana? Me gusta la Italiana.”
“Bueno…
la pasta no hace precisamente que a mi estomago se le antoje la comida pero…
¡la pizza es buena! Una buena pizza de peperoni y un poco de vino aquí
justo frente a la chimenea… Tengo un video que podríamos ver tambien,
todo acerca de la Inquisición Española, que no he visto aun.”
Kennedy
se rió un poco. “Nadie espera la Inquisición Española.”
“Huh?”
“¿Monty
Python? ¿La silla cómoda y la devoción fanática al papa? ¿Ya sabes?...
Okay, no sabes. Bueno, podríamos ver mejor eso.”
“Um,
si, pero yo, bueno, no me gusta mucho el humor Ingles.”
“No
me vengas con eso. Te agrada Giles y tienes que admitir, es muy gracioso a
veces.”
Willow
se encogió de hombros. “Bueno, el no es tan Británico estos días. Como
que ha sido Americanizado.”
Kennedy
miro impaciente a Willow. Después comenzó a jugar con sus dedos sobre sus
piernas.
“Esta
bien, cariño,” Willow dijo, “podemos ver Monty Pitón si tu quieres.”
Kennedy
siguió jugando con sus dedos un poco mas, después de detuvo. “Tengo una
idea,” Dijo ella sonriéndole a Willow. “Vamos a la habitación, nos
desnudamos y ponemos lo que el viento
se llevo. Eso, un tazón de palomitas… oh, si – ¡y tu! Dos
Scarlets me sentarían muy bien. ¿Te gusta la idea?”
Willow
hizo una pausa y después le sonrió. “A ver quien llega primero,” dijo
ella, corriendo hacia la habitación con Kennedy justo detrás de ella.
Fin
del Acto Uno
ACTO
II
Int.
Cocina
del Consejo de Vigilantes – Mañana
Dawn
entro dando saltos de alegría a la cocina.
“¡Hola!”
“¡Aieeek!”
Andrew giró, su mandil ondeando como si fuera una falda. El agitó una
larga espátula de metal frente a la sonriente adolescente. “¡No hagas
eso!” le dijo.
“¿O
que? ¿Me vas a dar la vuelta?”
“Cuando
te deje,” dijo el sosteniendo la espátula en frente de el como una espada
de luz, “Yo no era mas que un estudiante. Ahora,” se dio la vuelta y
deslizo la espátula debajo de un huevo frito, “Soy un chef experimentado.”
Un
pequeño movimiento en la mesa de la cocina atrajo la atención de Dawn y
ella se dio la vuelta para ver a un niño de cabello oscuro y brillantes
ojos azules girar los ojos después del comentario de Andrew.
“Hola,”
dijo Dawn tomando asiento.
“Mmm.”
“Soy
Dawn.”
“Lo
se.”
“¿Enserio?”
pregunto ella sorprendida.
“¡Duh!
Dawn Summers. La llave humana. La hermana menor de la Cazadora. La menor de
los Scoobies. Spike fue tu niñera y fuiste aterrorizada por el fantasma de
tu madre. Caminaste como si nada frente al primer mal mientras todas las
demás se convirtieron en Cazadoras. Pero eres bonita. Así que tienes algo
a u favor.”
“¿Y
quien diablos eres tu?”
“Jeff.
Jeff Lindquist.”
Dawn
hizo una pausa. “Cierto. El que inicia los incendios.” Ella noto un
libro de hechizos abierto frente al chico. “¿Planeando incendiar a
alguien mas?” pregunto ella.
El
lo levanto para que ella pudiera ver el titulo. Ella se le quedo mirando a
las extrañas letras por un segundo.
“¿Estas
leyendo eso en Sumerio?”
Giró
los ojos otra vez. “No sabes mucho. Es Sumerio Antiguo.”
“Todo
el sumerio es antiguo. Es una lengua muerta,” contesto ella. “Pero estoy
segura que sabias eso tambien… Así que, ¿en donde aprendiste Sumerio
antiguo?”
Jeff
bajo el libro. “Mi madre me enseño. Ella enseña aquí. Vivimos en el
cuartel de los Vigilantes. ¿Que hay de ti?”
“Yo
vivo con mi hermana.”
“Y
de nuevo digo, ‘¿duh?’ – ¿me refiero a quien te enseño?”
“¡Oh!
Bueno, Giles comenzó a enseñarme y después aprendí un poco mas yo sola…”
Los
dos continuaron hablando mientras Andrew quemaba más el desayuno.
Int.
Oficina
de Gobierno – Mañana
Willow
se paró en la ventanilla del encargado esperando que terminara el papeleo y
las formas que el plomero le dio para actualizar el sistema de rociadores
del consejo.
Ella
no notó a la joven mujer que caminó diagonalmente a lo largo del lugar.
Amy había terminado de implantar el último de una serie de talismanes en
oficinas de gobierno de la ciudad.
“Ahora,
¿esta segura que están bien sus detectores de humo?” preguntó el
encargado, “por que esto solo se encarga de la plomería, nada eléctrico.”
“Oh
si, detectan perfectamente cualquier cosa humeante. En cada rincón y
esquina.” Willow contesto, sonriendo.
El
encargado le sonrió de vuelta.
Ethan
caminó detrás de Amy que estaba espiando desde una esquina en el pasillo.
“Si
estas tratando de no lucir sospechosa, espiar por los rincones no te
ayudará. ¿Puedo sugerir un hechizo de invisibilidad? De esa manera, Nadie
tendrá que verte,” agrego el en voz baja.
“Cállate.”
Susurró ella.
“Vaya-vaya.
Parece que hemos visto un fantasma. No te preocupes. Estoy seguro que el
estará mucho mas asustado de ti… si tiene algo de sentido común.”
Amy
ignoró completamente a Ethan. El se paro a un lado de ella para ver el
pasillo. Ahí en la ventanilla de servicio estaba parado un cliente hablando
con el encargado. Miro entonces a Amy preguntándose que interés tenía en
eso.
“La
conozco,” Amy susurró. “Ella podría arruinar mi coartada.”
“Oh,
entonces, definitivamente, hay que quedarnos parados aquí y esperar que se
de cuenta.”
La
voz del cliente llego hasta los oídos de Ethan.
“Y
luego otra vez, acababa de terminar de dar la clase cuando el rociador se
encendió otra vez…”
Ethan
se dio la vuelta lentamente, no estaba seguro de por que esa voz parecía
tan familiar. Todo lo que el podía ver era cabello rojo. De pronto el
cliente tiró la pluma que había estado sosteniendo. Se agacho a recogerla
y cuando se levanto, riéndose con el encargado, Ethan pudo ver bien su
cara.
“Bueno-bueno-bueno.
Que coincidencia. ¿Pero que hace ella aquí?”
“¿La
conoces tambien?” Amy pregunto.
“Ella
es amiga de la Cazadora. “Holly… Cherry… Histeria…”
“Willow,”
Amy ofreció, sorprendida. “Willow Rosenberg”
“Si.
Rumores en el bajo mundo dicen que se metió en problemas hace poco con algo
de magia negra. Despellejó a alguien vivo solo viéndolo – muy poderosa
según me han dicho,” dijo el, la admiración clara en su voz.
“¿Quién
te dijo acerca de eso?”
“¿Como
es que tu la conoces?” Ethan dijo sin responder.
“Yo
solía vivir en Sunnydale. Fuimos a la preparatoria ahí junto con Buffy
Willow y el resto de los -.”
“Ah
si, la Cazadora y sus Droopies.”
“Scoobies,”
Amy corrigió.
“Como
sea. Entonces, estas familiarizada con todos ellos – incluyendo tal vez, a
Rupert Gi –”
“¡Shh!
Vamos – por este lado,” Amy jalo a Ethan a una esquina junto a los
elevadores cuando Willow se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia ellos.
Escondiéndose
en la esquina, Amy jalo a Ethan contra ella, tomo su rostro y puso sus
labios contra los de ella. Ella sostuvo su cabeza entre sus manos, sujetando
su cabello.
Willow
dio vuelta a la esquina hacia los elevadores y vio a la pareja – la mujer
completamente oculta por el hombre que le daba la espalda a Willow – en el
rincón. Ella sonrió y volteo para otro lado.
Ethan
comenzó a moverse incomodo contra los labios de Amy. Ella volteo para ver
que el elevador no había llegado aun. Amy sintió a Ethan comenzar a
apartarse y molesta le clavó las uñas en la cabeza. El se movió una vez
por el dolor – pero no perdió contacto.
En
el elevador, Willow se apoyaba en un pie y luego en el otro, nerviosamente
intentando no ver a la amorosa pareja. Finalmente el elevador llego y
después de otra eternidad, las puertas se abrieron.
“El
elevador… uh… ya llego…” ofreció ella suavemente. La pareja no dio
señales de moverse. Ella sonrió incomoda, miro el suelo y se metió al
elevador. “Claro que lo que quisieran tener mas bien es un cuarto,”
Willow murmuro apretando el botón.
Las
puertas se cerraron – y una fuerte cachetada se escucho en el pasillo.
“¿Qué?”
Ethan protesto, poniendo su mano en su rostro. “Tu empezaste… juguetona.”
“Vamos,”
Amy dijo. “Quiero ver a donde va.”
“O
con quien va,” Ethan agrego cuando corrieron hacia las escaleras.
Willow
salio por la puerta principal del Palacio Municipal y camino por la calle en
dirección a un auto que la esperaba. Amy e Ethan cuidadosamente salieron
del edificio segundos después.
“Ahí
esta,” Amy dijo.
Ella
e Ethan mantuvieron su distancia mientras seguían a la pelirroja por la
calle.
Willow
se detuvo enfrente de un brillante Aston Martin plateado y Ethan levantó su
brazo para detener a Amy mientras el observaba.
“Ripper…”
Ethan dijo sin aliento.
“¿Quien?”
Amy pregunto mientras observaban a Willow y a Giles en el auto a unas
cuantas yardas de distancia.
“Aun
asaltando la cuna, ¿eh viejo amigo?”
“¿Quieres
decir Giles? Si,” Amy dijo molesta, “Buffy era su pequeña Cazadora
mascota y ahora Willow es su pequeña Bruja mascota.”
“Ah,
el dulce sonido de los celos y tal ve un poco de que – ¿puro odio?”
“No
tiene nada que ver con el odio; tiene que ver con el poder. Ella lo tiene y
yo lo quiero.”
“Pronto,”
Ethan dijo, “Ya se van. ¡Taxi!”
Un
taxi amarillo se detuvo y Ethan se metió, jalando a Amy con el.
“¿A
donde van?” el taxista pregunto.
“Que
tonto tener que decirlo,” Ethan contesto. “¡Siga ese auto!”
No
paso mucho tiempo antes que dejaran el centro de la ciudad y estuvieran
manejando hacia la costa del Lago Erie. Cuando el auto plateado se dio la
vuelta en un camino que llevaba a un gran edificio de ladrillo en la
distancia, Ethan le dijo al conductor que se detuviera y los dejara bajar.
“Espérenos,”
le dijo al taxista. “No tardaremos.”
“No
me pagan por esperar.”
“Lo
haremos – y muy bien,” Ethan le mostró un fajo de billetes.
“Por
las buenas si,” el conductor sonrió, apagando el auto.
Ethan
y Amy caminaron con cuidado por el camino, teniendo cuidado de no ser
vistos. Se detuvieron a una buena distancia junto a unos árboles y
observaron.
Tres
jovencitas salieron del edificio y Giles y Willow hablaron con ellas.
Después el grupo comenzó a entrar al edificio.
“Entonces,
Ripper… te has asentado aquí. Y estas ondeando el símbolo del Consejo.
¿Pero donde esta tu Cazadora?” Ethan murmuro.
“Ella
no esta aquí, ya no esta con Giles,” Amy le dijo. “Pero esa chica –
la que esta al final con el cabello largo – esa es la hermana de Buffy,
Dawn.”
“Bueno,”
Ethan dijo mirando a Amy como si fuera la primera vez, “Pareces saber
mucho de Ripper y su pequeña bruja pelirroja y amigos. Parece que se cansó
de las rubias y ahora las prefiere pelirrojas.”
“Creme,”
Amy dijo. “no hay nada ente Giles y Willow. Por lo menos, no de esa
manera.”
“Oh,
tu no conoces a Ripper como yo.”
Amy
se rió. “Tu no conoces a Willow.”
“Ya
veo. Es una buena chica.”
“No.
Ella es gay.”
“Ah.
¿Y estas segura que no estas
celosa?”
Int.
Habitación
de Ethan – Hotel Hyatt Regency – Tarde
Esa
noche, solo en su habitación, Ethan estaba sentado en el suelo sin camisa y
con las piernas cruzadas. Frente a el había un circulo de velas, cada una
conectada con hilos trenzados a mano. Dentro del círculo había un pedazo
de papel con la dirección del nuevo Consejo de Vigilantes. Debajo del papel
había una vieja fotografía de un joven Rupert Giles con cabello largo
tocando una guitarra eléctrica.
Ethan
tomo la desgastada, arrugada fotografía y la miro.
“Que
desperdicio,” dijo suavemente. “Tantas oportunidades y –” el se
detuvo y suspiro amargamente. “Y tu – lo – desperdiciaste,” termino
el disgustado. “Oh bueno,” murmuro, “veamos si no podemos ponerle
remedio ahora.”
El
envolvió algunas hierbas dentro del papel con la dirección y
cuidadosamente doblo las esquinas. Después dejo el papel sobre la
fotografía y roció un polvo sobre todo. Finalmente, conjuró:
“Por
la negra noche y
Esta
roja flama,
Que
la suerte para ti,
Sea
la misma.
Y
esos que, contigo,
Permanezcan,
Afectados
sean;
Y
el Caos reine.”
El
junto las manos una vez, con fuerza. Una flama surgió dentro del papel
doblado con las hierbas. Rápidamente consumió todo y desapareció sin
dejar rastro, dejando la foto del joven Giles intacta sobre el suelo.
Int.
Habitación
de Amy – Hotel Hyatt Regency – Tarde
En
la habitación adyacente, Amy Madison estaba trabajando en un hechizo más
directo. Ella no tenia una imagen o foto de Willow, así que Ethan le había
dibujado una. No estaba tan mal – ciertamente era suficiente para que
funcionara el hechizo. La flama que produjo quemó todo, incluyendo el
dibujo de Willow debajo de ella, hasta que no quedo nada más que ceniza.
Int.
Habitación
de Ethan – Hotel Hyatt Regency – Tarde
Ethan
levanto la fotografía del joven Giles y sonrió casi calidamente. “Sabes
viejo amigo” le dijo a la imagen, “Cyril tenia razón. Este trabajo esta
comenzando a gustarme mas que el resto después de todo…”
Int.
Cocina
del Consejo de Vigilantes – Mañana
Fue
Andrew quien notó el problema primero. El agua de la llave fría en la
cocina estaba saliendo caliente y el agua caliente, helada. Giles lo noto
tambien, cuando su ducha caliente de la mañana – tan relajante y
tentadora – le dio con toda la calidez de un glaciar.
En
otro lado de la escuela, algunos interruptores funcionaban a voluntad,
algunos encendiendo todas las luces, otros no funcionaban para nada. Dos
luces en el techo del dormitorio de las chicas zumbaron antes de explotar
completamente provocando una lluvia de chispas.
Dawn
no notó ninguna de estas cosas ya que estaba dormida en su propia
habitación.
Su
despertador se encendió sonando fuertemente y ella se despertó lo
suficiente como para apagar el despertador. Después de dio la vuelta y puso
las cobijas sobre su cabeza, bloqueando la luz del sol. El despertador sonó
otra vez. Ella lo apago otra vez. Sonó otra vez. Ella lo apagó otra vez.
Sonó una y otra vez y así sucesivamente hasta que ella le saco las
baterías y las arrojó al suelo donde rodaron debajo de la cama. Todo se
quedo quieto y en silencio, incluyendo a Dawn por algunos minutos.
Sonriendo, respiro profundo y se relajó, volviéndose a dormir.
La
persiana de la ventana se levanto de golpe con tanta fuerza que la persiana
entera se safó y cayó al suelo haciendo un fuerte ruido. La luz del sol le
dio a Dawn en la cara y ella miro al techo, y suspiro.
Int.
Palacio
Municipal – Mañana
“Deberían
estar experimentando algo de ello ahora, diría yo,” Ethan le dijo a Amy
mientras se dirigían al palacio municipal para terminar su trabajo
original.
“No
lo entiendo,” Amy dijo mientras caminaban hacia el edificio, “¿Qué hay
entre tu y Giles?”
“Mas
de lo que el va a admitir,” Ethan dijo seriamente.
“Bueno,
si quieres algo de ayuda…”
“Mi
querida niña, Ripper es la única persona con la que no necesito ayuda.
Ahora, terminemos de poner estos talismanes. Solo tenemos algunos mas, y una
vez que eso este terminado, podemos comenzar con el hechizo.”
“Creo
que vamos a hacer un hechizo demasiado amplio. No podemos controlar tanta
gente al mismo tiempo – quiero decir, todo el palacio municipal y –”
“Si,
pero veras, mi querida – querida asistente… estos son políticos –
fácilmente influenciados y controlados. Seria muy diferente si tuvieran
mentes propias o mucha fuerza de voluntad. Aunque uno o dos de ellos la
tengan, no son problema para mi.”
“O
para mi.”
“Así
que digamos que nosotros…”
Amy
giro la cabeza para verlo con dureza, pero Ethan siguió caminando como si
no se hubiera dado cuenta. Ella se quedo parada en la banqueta, perdida en
sus pensamientos.
Ethan
se dio la vuelta cuando llego a la entrada del edificio.
“¿Y
ahora trabajo solo?” le pregunto, sin sonreír. No espero por una
respuesta. “Bueno. Eso es lo que quería en primer lugar.” El abrió la
puerta del edificio y entro sin decir más.
Amy
frunciendo el ceño lo siguió.
Int.
Habitación
del Coven de Willow – Por la Tarde
Willow
entro al salón sonriendo. Ella miró alrededor y noto que la visita de la
clase, Dawn, había escogido un lugar junto a Jeff. Como siempre, todos los
estudiantes – y Dawn – se quedaron de pie detrás de sus pupitres hasta
que Willow los guió en la bendición:
Bendita
sea la tierra.
Benditas
sean las aguas.
Bendito
sea el cielo.
Y
nosotros, sus hijos e hijas.
Benditas
sean nuestras manos.
Benditas
sean nuestras mentes.
Benditos
sean nuestros trabajos.
Que
podamos ayudar a la humanidad.
Bendito
sean, bendito sea, bendito sea.
Como
siempre, Willow les dio a todos un simple amuleto para conjurar para
comenzar su clase. Este día, era una tarea un poco más difícil – mover
sus sillas sin tocarlas.
Willow
hizo la demostración observando su propia silla. Casi inmediatamente se
hizo hacia atrás, haciendo un poco de ruido en el suelo. Se detuvo justo a
la distancia adecuada y Willow tomo asiento.
Hubo
una pequeña pausa mientras los estudiantes observaban sus propias sillas.
Dawn se encogió de hombros y decidió que ella lo intentaría tambien.
Al
principio, una o dos sillas rechinaron sobre el suelo, al moverse, pero
pronto el resto de las sillas – excepto dos – se habían movido de los
escritorios en intervalos mas grandes y mas pequeños. Los estudiantes
tomaron asiento uno por uno.
La
silla de Dawn pareció moverse, atrayendo la atención de Willow. Sus ojos
se entrecerraron un poco. La plática de las chicas en el salón se detuvo
cuando Willow comenzó a ponerse de pie. La silla de Dawn estaba haciendo
ruido mientras se movía un poco en su lugar.
Fue
entonces cuando Willow notó la sonrisa en el rostro de Dawn. Mirando hacia
abajo, notó la fuente de la magia al final del pie de Dawn. La adolescente
estaba moviendo la silla con la punta del pie. “¡Dawnie!” Willow soltó
una carcajada.
“Te
hice voltear,” Dawn dijo sonriendo.
La
silla de Jeff que no se había movido ni una pulgada – de repente se
movió. Salio volando sobre el escritorio detrás de ella. Dos de los
estudiantes tuvieron que tirarse al suelo para evadir ser golpeados cuando
voló contra la pared. Pego y se oyó un fuerte ruido cuando la silla se
partió a la mitad y cayó al suelo.
La
habitación se quedo en silencio. Todo mundo se le quedo mirando primero a
la silla y después a Jeff quien estaba parado con los puños cerrados y una
expresión de coraje.
Willow
frunció el seño. “Y otra vez, demasiada energía para –”
“¡Wow!”
Dawn dijo. “Eso fue – Wow. Ni siquiera Will era tan fuerte la primera
vez que –”
Dawn
escucho la risa de algunas de las chicas.
Jeff
apartó la vista. Jaló otra de las sillas y se sentó de repente.
Dawn
tomo asiento en silencio.
Willow
miro con seriedad a las chicas que estaban riendo pero dijo gentilmente, “Siempre
es bueno tener el poder. Aunque, algunas veces, puede ser difícil
controlarlo. Eso viene con la edad, práctica y paciencia. Y vale la pena.
Créanme.”
Ella
sonrió y comenzó a sentarse pero nunca lo hizo. De pronto, su propia silla
se movió hacia atrás y golpeó contra la pared y Willow se cayó fuera de
la vista. Los estudiantes se levantaron de sus asientos y se acercaron a su
escritorio para encontrar a Willow sentada en el suelo, haciendo caras de
dolor y sobándose el trasero.
Ella
miro hacia arriba. “Jeffrey – quisiera verte después de clases. Todos,
tomen asiento – ¡con cuidado!” Y nadie haga o diga nada. Ahora tratemos
de empezar a trabajar.”
Dawn
le susurró a Jeff, “Un consejo de amigos – no hagas enojar a Willow.”
Jeff
miro a Dawn. “No fui yo,” dijo el, irritado.
“¿Qué
dijiste?” Willow preguntó.
Jeff
levanto la mirada para encontrar a Willow observándolo. “Dije que no fui
yo,” dijo el un poco mas fuerte.
Los
estudiantes se rieron otra vez. Willow se le quedo mirando y comenzó a
hablar, pero algo en la expresión de Dawn la detuvo. Willow suspiro y
continuó con su clase.
“Si
no fuiste tu,” Dawn susurró, “¿Entonces quien crees que haya sido?”
“No
lo se,” Jeff le contestó. “Pero cuando lo averigüe…”
“Shh,”
Dijo Dawn al ver que Willow los miraba. “Lo averiguaremos luego –
después de clases.”
Jeff
se dio la vuelta y parpadeo un par de veces – sorprendido. Dawn
simplemente le sonrió y el inesperadamente le sonrió tambien.
Fade
to:
Int.
Palacio
Municipal – Tarde por la mañana
Una
hora después, Ethan y Amy dejaron el palacio municipal con Ethan cargando
una lista.
“Hechizaremos
a los dirigentes de la cuidad en esta lista mañana,” Ethan le dijo, “tan
pronto haya preparado lo que necesitamos.”
“Bien,”
Amy dijo, “Me gustaría hacer algunas compras hoy.”
Ethan
se detuvo. “¿Compras? Pensé que te gustaría acompañarme a la nueva
casa de Ripper para Cazadoras y –”
“Si,
si, quería. Enserio. Pero yo – bueno, una chica necesita algunas cosas,
¿sabes? Ya habrá tiempo para Ri – uh, Giles.” Frunciendo el ceño,
agrego “y Willow.”
“Ya
veo… bueno entonces – te veo en el hotel esta noche.”
Estando
de acuerdo, Ethan y Amy se separaron, subiéndose a taxis distintos.
“¿A
dónde?” el conductor le pregunto a Ethan.
“¿Ve
el taxi que acaba de arrancar? ¿El que esta en el semáforo?”
“Si.”
“Sígalo.”
Pasillo
Trasero, La escuela de los vigilantes
Tarde
“Estas
mal, Ken. Acerca de que Jeffrey sabe lo que hace.”
“Willow,
¡hizo que tu silla saliera prácticamente volando!”
“Bueno,
tal vez. Okay, si. Pero es solo un chico y tiene mucho potencial. Solo
necesita aprender algo de control es todo. Además, es un adolescente con
demasiada hostilidad acumulada y – y yo se que nada eleva los niveles de
energía de una bruja como estar un poco – bueno, irritable y hormonal.”
Kennedy
miro impaciente a Willow. “No. cometiste un error al dejarlo tomar la
clase de magia. No puede controlarla. Además, ya se mete en bastantes
problemas sin usar magia. ¿O ya se te olvido el incidente de la
lavandería?”
“Bueno…
todo fue devuelto. Hasta la ropa interior –”
“¿Hola?
La hizo volar por todos lados cuando el consejo ciudadano vino a darle a
Giles la aprobación final para la escuela…”
“Y
de todas formas, ninguna ropa interior se daño en el incidente.”
Kennedy
se volteo disgustada.
“Y
tenia un lindo, aroma a brisa de lago y –”
“¡Willow!
Ese no es el punto,” Kennedy persistió.
“Mira
Ken, siendo tu novia digo esto con amor – esta no es tu área de
conocimiento ¿okay? Si, el chico tiene algunos problemas de control de
carácter y le gusta causar problemas, pero no es muy diferente de cómo yo
era y tal vez si yo hubiera tenido alguien que me enseñara a distinguir lo
bueno de lo malo yo hubiera… Digamos que las cosas hubieran sido
diferentes para mi.”
Kennedy
pareció no ser afectada por la confesión. “¿Qué si quiere unirse al
Coven? Nadie lo quiere ahí.”
“El
no puede unirse al Coven.”
“Bien.
¿Huh? ¿Por que? El puede hacer magia – mala magia -- ¿por que no puede
unirse? No que me moleste.”
“¿Aparte
del hecho de que tu y todos los demás crean que el es una – una mala
semilla? Por que no tiene dieciocho. Tienes que ser un adulto legalmente
para unirte a un Coven. Algunos rituales y hechizos don demasiado adultos
para permitir que un – un niño participe. Y algunos son hechos a la luz
de la luna. Ya sabes – sin ropa… comienzan con túnicas puestas, pero
después…”
“¿Se
las quitan?” Kennedy sonrió seductivamente y se dio la vuelta para ver a
Willow.
“Si.
Ellos…”
Kennedy
puso sus labios contra los de Willow y se besaron gentilmente por un
momento.
“Tal
vez me gustaría unirme a tu Coven,” Kennedy dijo. “O tal vez podríamos
solo tener un ritual nosotras.”
“A
la luz de la luna.”
“Como
sea…”
“Mmmmm…
Ken… mmmmmmm… Ken, cariño, tengo que ir abajo y preparar la clase de la
próxima semana. Te veré después de comer y tal vez podamos – encontrar
una par de túnicas.”
“¿Con
cuerdas? Suena bien para mi,” Kennedy sonrió juguetonamente. Ella se dio
la vuelta y camino por el pasillo a su siguiente clase.
“¡Solo
túnicas!” Willow le grito, sonriendo. Willow se dirigió a la escalera de
atrás para evitar toparse con el grupo de estudiantes que regresaban del
descanso.
Ella
abrió la larga puerta de metal ignorando el letrero de “Fuera de los
límites, Área Peligrosa.” La luz entraba por las ventanas de las
escaleras haciéndola parpadear. Espero a que sus ojos se asustaran a la
brillante luz. Entonces comenzó a bajar con cuidado las escaleras. Ella
bajo cuatro o cinco de las malgastadas escaleras de concreto.
Entonces
sucedió.
Sus
piernas perdieron fuerza. Un mareo la abrumó. Se agarró del barandal y lo
sujeto con fuerza para evitar caer. Pero el barandal se safó con facilidad,
como si estuviera hecho de hule.
“¡Oh!”
Grito una vez y después cayó.
Ella
cayó de cabeza en el descanso de abajo y no se movió por un segundo o dos.
Su estomago le dolía. No podía respirar. Ella tosió hasta que por fin el
aire entro a sus pulmones.
Trató
de levantarse, pero su rodilla derecha se sentía como si estuviera en el
fuego y le dolía demasiado doblarla. Algo húmedo escurrió por su frente
hasta su boca y reconoció el sabor de la sangre.
“Ken…”
dijo temblorosamente mientras se levantaba usando las manos. “Gi –”
Sus
brazos perdieron la fuerza y su mejilla golpeo el suelo con fuerza. Se quedo
tirada inconsciente bajo la luz del sol, cubierta con polvo de cemento y
pedazos de concreto.
Ext.
“Déjeme
aquí, conductor,” Ethan dijo cuando el taxi de Amy se detuvo frente al
Hyatt Regency delante de ellos.
Le
aventó varios billetes al conductor, no poniendo mucha atención de cuando
había pagado de mas y bajándose del taxi.
“Hey,
Señor, su cambio…” la voz del taxista desapareció tras de Ethan.
Ethan
suspiro, caminando más lento. “Bueno ese fue mucho dinero desperdiciado
para nada,” dijo en voz alta. “¡Tal vez no!” Una mujer mayor y bien
vestida que paso junto a el lo miro coqueta.
Ethan
entro al Regency detrás de Amy y vio el elevador cerrarse. El rápidamente
tomo el otro elevador al piso que compartía con Amy. Llego a tiempo para
ver la puerta de su habitación cerrarse.
En
silencio, entro a su propia habitación y se movió sin hacer ruido hasta la
puerta común de las dos habitaciones. Puso su oído contra ella.
“Benditos
sean los dioses oscuros, la fuente de mi poder, los guías de mi alma y mi
fuerza…”
Ethan
escucho cuidadosamente mientras Amy hacia un hechizo invocando a los dioses
oscuros. Ella había puesto una de sus vasijas hechas a mano lleno de
hierbas de olor dulce. Continúo su invocación mientras ponía un
pentagrama alrededor de si misma y la vasija. Después cerró el pentagrama
y encendió velas en cada una de las esquinas.
“…
les pido que vengan y los invoco a este mundo.”
Los
ojos de Ethan se abrieron cuando reconoció el hechizo.
“…
despierte y levántense, respiren en este mundo y odien su belleza. Ya no
sean la sombra y vivan plenamente sobre el viento y el agua y la tierra y
que hasta el fuego deba postrarse ante ustedes y disfruten de la plenitud de
su vida.”
Amy
encendió los ingredientes en la vasija. Ellos comenzaron a brillar y
unirse. Una flama aparecio – pequeña al principio, después levantándose
a una altura de casi cuatro pies.
“¡Despierten,
todos! ¡Despierten y sean! ¡Despierten y benditos sean!”
Amy
roció musgo, amaranto y pedazos de ébano sobre los ingredientes
quemándose. La flama cedió y se levantó de nuevo.
Después,
agregó un bálsamo a la mezcla. La flama inmediatamente desapareció;
absorbiendo oxigeno con ella como si fuera una vacuna.
Amy
miro hacia abajo. Todos los ingredientes se habían desintegrado
completamente. No había nada más en la vasija. Era brillosa cuando había
empezado.
Ella
sonrió.
“Por
Janus y todos los dioses,” Ethan susurró detrás de la puerta cerrada,
“¿Qué has hecho?”
Ethan
espero largos momentos en la puerta entre su cuarto y el de Amy hasta que la
escuchó salir. Después, la siguió fuera del hotel y hasta el centro
comercial a un teléfono público. El se mantuvo fuera de la vista mientras
ella hacia una llamada y la escucho decir el nombre de Cyril Rodham y algo
acerca de haber completado su tarea. Ella colgó y se fue de compras.
Ethan
espero hasta que ella estaba fuera de la vista. Entonces se acercó al
teléfono público e hizo una llamada. “Soy Rayne. Necesito información.
Necesito saber si hay una boca del infierno o pasaje en o cerca de
Cleveland. No, Cleveland, Nueva Jersey – ¡Claro que Ohio! Si, espero…
como si tuviera opción.”
Int.
La
escuela de los Vigilantes – Pasillo trasero
“¿A
dónde vamos?” Dawn le pregunto a Jeff.
“Al
lugar secreto de reunión.”
“¿Al
escondite secreto?”
“¡De
reunión! El lugar secreto de reunión. Cuando la clase quiere hacer magia
sin que Willow lo sepa, van a su lugar secreto de reunión.”
“¿Hacen
magia solos?”
“Si.
Eso y meten cigarrillos y cerveza.”
“Bueno,
si es tan secreto ¿Cómo es que tu lo sabes?”
“Por
que los sigo. Y los observo y los escucho hacer hechizos y hablar. Se vuelve
aburrido. Hablan de lo mismo una y otra vez, más que nada sobre ropa y
chicos – y yo.
“¿Qué
dicen de ti?”
“Lo
usual,” gruño y se quedo callado.
Por
la mirada en su rostro Dawn podía ver que no debía presionar el asunto
más.
“¿Por
qué vamos al lugar secreto de reunión?” preguntó ella.
Jeff
giró los ojos. “Si vamos a averiguar quien hizo magia con la silla de
Willow necesitamos algunas pistas.”
“Donde
se hacen hechizos… en secreto… en el lugar secreto de reunión.” Dawn
finalizó.
“¿Todos
los Scoobies son tan listos como tu?”
Dawn
prefirió no hacer ningún comentario.
“Por
aquí,” el le dijo. Comenzaron a caminar por un largo, oscuro pasillo en
la parte trasera del edificio.
Dawn
notó la ilusión óptica: el corredor adicional no era aparente hasta que
uno se acercaba mucho por el ángulo que tomaba con el segundo corredor.
Parecía que se dirigían a un callejón sin salida. “¿Qué parte del
edificio es esta?” Pregunto ella algo preocupada.
“¿Estas
asustada?”
“No.
Solo – no vi esta parte del lugar, es todo.”
“Estas
asustada,” Jeff concluyó.
“¡Hey!”
Dawn dijo en voz alta. “He enfrentado muchas cosas aterradoras en mi
tiempo – corredores no son nada comparado con pelear contra súper
vampiros.”
Jeff
ignoró el comentario y señalo. “Por aquí.”
El
la guió a la puerta del lugar secreto de reunión. En la puerta estaba un
señalamiento que apenas podía distinguir. Las palabras ‘Limites’ y ‘Peligroso’
saltaron a la vista. Jeff abrió la puerta.
“No
están aquí esta noche,” explico el “o hubiéramos visto el brillo de
los cigarros y las velas por debajo de la puerta.” El saco algo de su
bolsillo y – ¡clic! – una luz brillo en las escaleras.
“Tuviste
una linterna todo este ti -- ¡hey! ¿Qué es eso? ¡Allá abajo!”
Jeff
apuntó la luz hacia el lugar que Dawn indicó. Ahí al final de la escalera
yacía quieta una figura familiar.
“Oh
dios mio, oh dios mio,” Dawn bajó corriendo las escaleras.
“¡Hey,
con cuidado!” Jeff le advirtió.
“¡Willow!”
Dawn gritó. Uno de sus pies resbalo en las escaleras y casi cae por las
escaleras ella tambien. Ella sujeto el barandal, se incorporó, y continuó
bajando al lado de Willow.
“¿Willow?
¡Willow!” Ella tocó gentilmente el hombro de la bruja para despertarla.
Jeff
las había alcanzado y se agachó junto a Dawn.
“Esta
– no lo esta – ella aun, vive… ¿cierto?”
Dawn miro a Jeff. El coraje y la arrogancia en su voz se habían ido y ella
podía escuchar en su lugar preocupación.
“Esta
viva,” dijo Dawn, calmada, quitando sus dedos del cuello de Willow. “Esta
inconsciente.”
Jeff
comenzó a levantar los hombros de Willow.
“¡No!
No sabemos que tan grave este lastimada,” Dawn dijo alejando su brazo. El
chico alzó la vista, sorprendido con la seguridad de Dawn… “Ve por
Giles,” Dawn ordenó con firmeza. “Dile que Willow se cayó de las
escaleras y que esta inconsciente. Deja la linterna.”
Dawn
comenzó a checar el pulso de Willow en su cuello otra vez mientras Jeff
subía las escaleras de dos en dos.
Dawn
escucho sus pasos alejarse. Ella miro de nuevo la sangre roja sobre el rojo
cabello de Willow. Dawn movió un poco de cabello.
“Por
favor que estés bien…”
Fin del Acto Dos